DEL COLEGIO MUNICIPAL DE SAN ILDEFONSO A LA RESIDENCIA INTERNADO SAN ILDEFONSO

DEL COLEGIO MUNICIPAL DE SAN ILDEFONSO A LA RESIDENCIA INTERNADO SAN ILDEFONSO

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Aunque no se puede precisar una fecha fundacional concreta para el Colegio Municipal de San Ildefonso, parece que su origen se encuentra en las guerras y la peste que asolaron Castilla desde mediados del siglo XIV hasta mediados del siglo XV.
 
Es una institución que nace para albergar a los niños más desfavorecidos y es, desde su fundación, dependiente y sostenida por la Villa de Madrid (su carácter municipal es una de sus señas de identidad).

 Durante siglos ha sido una institución educativa benéfica destinada exclusivamente a dar refugio, ayuda y educación
a los niños más necesitados. Hasta el año 1973 no se  admite la entrada de alumnos externos del  barrio, siempre
varones, y en el año 1981 ingresan  las primeras niñas.

 Con la entrada  en vigor de diferentes  leyes y decretos en materia de menores ( Ley  21/1987,  Decreto  121/1988,  ley  6/1995)  y  de  la  LOGSE  (1990),  la Institución se divide en dos:  El Colegio Público de San Ildefonso – hoy  uno más  en  la  red  de  centros dependientes de  la  Comunidad  de  Madrid-  y  La Residencia  Internado San Ildefonso, dependiente del  Ayuntamiento  de Madrid, que continúa con la labor de albergar a niños y niñas  procedentes de  los  estratos sociales más desfavorecidos y los escolariza en diferentes colegios. La Residencia Internado San Ildefonso  es  la encarga da de dar continuidad  a la tradición de cantar la Lotería que  se inició el 9 de Marzo de 1771 cuando, por primera vez, el alumno Diego López participó en un sorteo de  Lotería.

Finalizada la estancia de los menores en la Residencia, Loterías y Apuestas del Estado se hace cargo de los estudios hasta el más alto grado de cualquier carrera universitaria que realicen los residentes que no cuenten con medios económicos para cursarlos.

 Para actuar en los sorteos de la Lotería, se selecciona a aquellos niños o niñas de la Residencia que tienen buen timbre de voz y pronunciación clara, a los que se ejercita para la fácil y rápida lectura de los números y se les adiestra en el manejo de las bolas de los sorteos mediante ensayos continuos con material que la Lotería Nacional ha puesto a disposición de la Residencia.